Linux en la empresa
Publicado por ICeman - 02/07/11 a las 08:07:17 pmBueno, luego de un silencio de más de un año tengo algo interesante para decir en el blog
que justifique una entrada. Y esta va a ser muuuy larga, llena de partes que probablemente no le interesen a nadie, pero las tengo que poner porque hacen al contexto de lo que escribo y lo ponen en perspectiva. No se puede resumir sin que se pierda lo que realmente quiero decir.
Aclaraciones:
- Esta entrada habla de Linux desktop en la empresa para el trabajo del día a día, y no de servidores Linux que es algo que ya damos todos por sentado.
- Hablo de muchas cosas internas de la empresa donde trabajo… espero que no, pero quizás tenga que llegar a editar algo de la entrada, o desaparecerla por completo.
Desde hace más de tres años trabajo en IBM Argentina. Cuando entré me dieron una notebook Lenovo Thinkpad T61. Realmente esperaba que, siendo IBM, la notebook tuviera un sistema operativo de IBM, como algún tipo de sucesor de OS/2 o una versión escritorio de AIX. Me decepcionó que la computadora tuviera Windows XP.
Como nota al margen, era el año 2008. Windows Vista venía preinstalado en todas las computadoras (¿Quién lo hubiera usado si así no fuera?), incluso en las Thinkpad que IBM le compraba a Lenovo. Pero según IBM el Windows Vista “no era apto” (no hace falta ser un genio para darse cuenta por qué) por lo que IBM era una de las tantas empresas que optaban por el downgrade a XP.
Así estaba, trabajando en la empresa de informática más grande del mundo, con una flamante notebook, pero usando el Sistema Operativo de la competencia.
Para sumar ironía a la situación, la computadora venía con la prehistórica suite de oficina Lotus Smart Suite [WordPro, Lotus 1-2-3 y Lotus Organizer], que si bien no es tan mala (en el sentido de que es una bosta, pero todas las suites de oficina son una bosta, lo cual la ponía al nivel del resto de la mierda que hay en el mercado) no abría los formatos propietarios de oficina de Microsoft que constantemente me enviaban. (Siendo pasado 2007, la mayoría de la gente aún no usaba los nuevos formatos Office Open XML introducidos con Microsoft Office 2007, sino que seguían usando los viejos .doc, .xls y .ppt de Office 97)
Para ello la notebook traía los visores gratuitos de Word, Excel y Powerpoint. Al primer pedido de “modificá esta planilla” me vi pidiéndole a mi gerente una licencia de Microsoft Office, que por supuesto me dieron (Particularmente, MS Office 2003). Sí, en IBM tuve que aprender a usar el Office por primera vez en mi puta vida…
A todo esto, ¿Cuál era mi trabajo? Era administrador de Backup & Recovery para un importante cliente de IBM, una gigantesca empresa internacional. Si bien mi trabajo era puramente técnico (administrar servidores de backup, principalmente con Symantec Backup Exec, pero también metía mano en Symantec NetBackup, IBM TSM, EMC Networker -ex Legato-, ArcServe y cualquier otra cosa que se rompiera) constantemente recibía documentos en formatos de Office por parte de empleados de nuestro cliente; y lo más triste, empleados de IBM. La pregunta que me hacía todos los putos días era ¿Por qué? Sea cual sea la razón, me causaba enormes dolores de cabeza, muchos de esos documentos tenían todo tipo de macros y cosas raras que hacía inviable tratar de editarlos con, por ejemplo, OpenOffice.org.
A todo esto, nuestro cliente usaba una herramienta de tickets llamada BMC Remedy, cuyo programa cliente sólo funciona en Windows (de hecho, parece estar hecho en Visual Basic 6, es como un túnel del tiempo hacia el pasado) por lo que estaba atadísimo a Windows. El Remedy era una de mis principales herramientas de trabajo, era la manera en la que el trabajo me llegaba, lo documentaba y cerraba los tickets.
Fuera de Remedy y Office, no habían muchas otras “rarezas” del trabajo… Algunas herramientas de backup necesitaban de un cliente local instalado en la computadora, algunas de ellas eran multiplataforma, como las consolas Java de NetBackup, otras, como la de HP Data Protector, eran sólo para Windows; pero podía uno entrar al servidor por RDP y administrarlo desde ahí, así que mis otras herramientas de trabajo eran el cliente de correo (Lotus Notes en forma mandatoria para todo IBM), el navegador para poder acceder a todas las herramientas que sí fueron integradas al siglo XXI así como las consolas administrativas de las librerías de cinta, un sistema de mensajería instantáneo corporativo llamado Lotus Sametime, una VPN para poder entrar a la red de IBM desde casa, RDP para acceder a servidores con Windows Server y SSH para acceder a los servidores UNIX. Me debo estar olvidando de algo, pero esto es lo que usaba a grandes rasgos.
En algún momento (yo me dí cuenta de la “movida” a fines de 2008, principios de 2009) alguien importante en IBM se dió cuenta de el problema de que internamente haya tanta dependencia en productos de la competencia, y se pague tanto dinero en licencias a esa empresa de la competencia. Remarco la palabra competencia, cualquiera que estudie la historia de Microsoft e IBM entenderá la controversia con el sistema DOS, la vieja planilla de cálculo Lotus 1-2-3 y el OS/2, cada vez que IBM se relaciona con Microsoft, el segundo sale ganando, siempre.
La primera señal fue el aviso a todos los empleados de que teníamos que instalar el IBM Lotus Symphony, la nueva suite de oficina de IBM (lanzada en 2008) y dejar de usar el Microsoft Office. Ya no se iban a otorgar, en teoría, licencias de Microsoft Office alegremente a todo aquel que la pida, y en todas las computadoras nuevas que IBM entregaba a sus empleados el Lotus Symphony estaría preinstalado.
El Symphony es una suite de oficina más moderna (una poronga, como todas, por supuesto) ya que usa los formatos Open Document Format (.odt, .ods, .odp) que son estándar ISO y son usados por OpenOffice.org, LibreOffice, StarOffice, Neo Office, etc. Al igual que las suites mencionadas, comparte código de OOo, es básicamente un fork de OpenOffice.org en Eclipse (odio Eclipse) por lo que es “pesada”, ocupa mucha RAM y tarda en arrancar. Esto último fue “solucionado” en la versión 3 que incluye un preloader o residente para que cargue sus librerías en el arranque del Sistema Operativo, ocupe la RAM en todo momento y no se note el consumo de memoria en los tiempos de arranque del programa (o mejor dicho, la GUI del programa); técnica sucia también utilizada por el Microsoft Internet Explorer, Microsoft Office (mediante OSA.exe), OpenOffice.org y tantos otros programas que hacen que nuestras computadoras tarden en arrancar para luego darnos una ilusión de velocidad.
Pero lo más importante de la promoción interna de Lotus Symphony es que es multiplataforma.
Casi paralelamente (y bastante tarde a mi gusto ya que estamos hablando de 2010), se oficializa Mozilla Firefox como navegador por defecto para los empleados de IBM. Aunque no lo crean, hasta principios de 2010 el navegador oficial era… ¡Internet Explorer 6! Si, como diría Metallica, Sad But True
.
Rápidamente el Lotus Symphony se volvió el programa más odiado dentro de IBM, la gran masa acostumbrada a Microsoft Office lo necesitaba como un adicto al crack y despreciaban cualquier cosa que sea distinta.
A pesar de todos los inconvenientes relacionados, era evidente que la “migración masiva” a Symphony era un gesto de IBM para sacarse de encima la dependencia de los productos Microsoft, aunque como migración estaba mal hecha. (Luego explicaré por qué)
En ese entonces, conocí la iniciativa del IBM Open Client. El Open Client (alpha, beta, whatever) es el reemplazo de la distribución que IBM tenía de Windows, esta vez basada en Linux. (Digo Linux y no GNU/Linux por la cantidad de software propietario de IBM que incluye).

En el sentido estricto, no es una distro. Son modificaciones de distros existentes, con el agregado de software de IBM, y customizaciones para trabajar dentro de la red de IBM. Las distros que se usaron son: Red Hat Enterprise Linux, Fedora Core, Debian, Ubuntu y SUSE Linux Enterprise Desktop. Esta última se usó durante la fase de pruebas, y luego se descartó. Una lástima, me gusta SUSE.
La versión para Debian y Ubuntu es en realidad un “layer”, ya que requiere de una instalación previa de Debian o Ubuntu, y le instala encima todo lo necesario. La versión de Red Hat Enterprise Linux es en forma de distro, es decir, un DVD de instalación que instala sobre un disco en blanco el sistema operativo ya customizado (hay una forma de instalar toda la paquetería de IBM sobre un Red Hat, pero no está oficialmente soportada). La versión Fedora Core es dual, dando ambas opciones.
En mi rol anterior no me podía dar el lujo de instalar eso como sistema operativo principal de la computadora, por las razones antes expuestas. Hasta que cambié de puesto, dejé de administrar backups para la empresa A y pasé a administrar servidores UNIX para la empresa B.
En mi nuevo puesto, todos mis compañeros estaban usando Linux y yo era el único desubicado usando Windows, pero apegándome a mi filosofía de “si no está roto, no lo arregles” lo dejaba, aún cuando las herramientas de tickets en uso en este nuevo lugar son vía web.
Salieron nuevas reglas, o mejor dicho, empezaron a romper los huevos con reglas ya existentes pero que no todos acataban. Ahora había que tener el disco rígido de la notebook encriptado, y sin un dual boot. En Windows había que encriptarlo con PGP Whole Disk Encryption; que la primer fase de pruebas dentro de IBM fue desastrosa.
Así que, teniendo que hacer percha mi disco de una forma u otra, decidí usar Linux en el trabajo y encriptar el disco con LUKS. Finalmente, podía trabajar desde mi sistema operativo favorito.
De todas las distros posibles, cuando tuve que migrar usé la versión Red Hat Enterprise Edition. Me pareció la más acorde con la “ideología corporativa” que desarrollé en los últimos años, en la cual en cuestiones laborales trato de pensar de una forma integral y no en una forma egoísta: a cualquiera nos gustaría tener un clon de la computadora de casa en el trabajo, o jugar a los videojuegos en el laburo; pero yo pienso ¿Qué es lo mejor para hacer mi trabajo? ¿Qué trae todas las herramientas que voy a necesitar para laburar? ¿Que sería lo más simple de soportar por un Help Desk? Voy a ampliar este concepto más tarde.
Me gustó la versión empaquetada de RHEL, un solo DVD que se puede usar como LiveDVD o instalar. Otra opción era instalar el sistema operativo desde network boot usando PXE, pero tarda muchísimo (descarga los paquetes de un servidor de USA). Me dió la oportunidad de no perder tanto tiempo haciendo una customización post-instalación, ya que prácticamente estaba lista para hacer mi laburo (tuve que hacer bastante configuración de Lotus Notes, un poco de SameTime y algunas otras cosillas); mientras que si me instalaba un Linux “pelado” y después le instalaba y configuraba las herramientas del laburo sobre la marcha, hubiera sido una gran pérdida de tiempo.
Lo único que realmente no me gustó de la solución que elegí es el soporte de virtualización. En mi anterior sistema operativo había instalado, por mi cuenta, VMWare Server, producto que llegué a conocer bastante bien y administraba unas cuantas máquinas virtuales (sí, dentro de la T61… velocidad de babosa con sedantes). Este Linux Open Client viene con KVM instalado, y a través de los repositorios de IBM se puede descargar una imagen virtual del escritorio Windows de IBM; en caso de tener que hacer algo que sí o sí requiera Windows. Ya que estaba haciendo todo en la “manera oficial de IBM“, dije, OK, vamos a probarla.
Esta imagen viene seteada con 1 GB de RAM, lo cual en una computadora con 2 GB de RAM que además corre Lotus Notes 8.5, Lotus Sametime y un Firefox con (al menos, ustedes me conocen) 60 pestañas abiertas en todo momento, es una locura.
Tampoco me gusta el manejo de micro que hace KVM (esperaba que al virtualizar por hardware ese manejo sea mejor que el de VMWare) y ciertas operaciones de disco que se notan bastante a la hora de arrancar esa máquina virtual (prácticamente me “friza” la máquina durante varios minutos).
Como si todo eso fuera poco, en VMWare se pueden instalar las VMWare tools al guest. En Virtual Box tenés las Guest Additions. En KVM no tenés nada para tener comunicación entre el sistema operativo de la máquina virtual y el de la máquina física, de modo que, por ejemplo, no se puede copiar un texto o imagen en la máquina real y pegarlo en la virtual, o viceversa.
Lo único bueno es que la instalación y configuración automatizada y desatendida de la VM de XP sobre KVM también instala Samba y comparte todo mi /home con la VM, esto lo hizo sin interacción de mi parte y en forma APB permite que ambas máquinas, real y virtual, compartan los archivos.
En este momento todavía no reemplacé el KVM por otra cosa, pero seguramente lo haré. Mis compañeros usan todos Virtual Box, pero quizás vuelva a mi viejo y querido VMWare.
Y ahora que terminó la intro, vamos a lo que realmente importa. ¿Cómo es laburar día a día con un desktop Linux? (sí, ya sé que es una notebook, con Desktop me refiero a que es la máquina del día a día para hacer todo). Bueno, es algo que me causa sentimientos encontrados.



Al booteo le saqué una foto, al resto de las pantallas les podría haber hecho Print Screen, pero ya que estaba, por inercia, también les saqué fotos
¿Cómo? ¿Te pensabas que iba a ser color de rosa? No. Para nada.
Durante casi tres años que usé Windows para laburar, puedo decir que aprendí a usarlo. No a quererlo, pero sí a usarlo. Me refiero a que todos los días usaba durante más de 14 horas (ya sea por razones estrictamente laborales o por razones personales, por qué no) una notebook con Windows y una cuenta de administrador. Quizás ya el hecho de que lo usaba para laburar me diferencia de muchos defensores a ultranza de Windows
pero la realidad es que intentar usar Windows como administrador, sin Deep Freeze ni ninguna de esas pelotudeces, y nunca romperlo, porque acá no es “lo hago mierda y entonces formateo y reinstalo”, es lo que me hizo realmente aprender a manejar Windows… infectarlo o cagarlo de alguna manera no era una opción. Y eso que no era Administrador de Windows Server.
Y luego de esos años, aprendí a hacer con Windows todo lo que necesitaba hacer para el laburo. Puedo decir que a pesar de todos los problemas que tiene, Windows ya está listo para el escritorio
¿Linux? Linux también está listo para el escritorio corporativo. El dilema es el siguiente: Linux está listo para las empresas, pero las empresas no están listas para Linux. Me encontré con varios problemas que son difíciles de zanjar, el más complejo es la relación entre empresas: nuestro cliente no sabe (o no quiere saber, ya que no le importa) que estamos laburando con Linux. Ellos asumen que la configuración de las computadoras que usamos para administrar sus redes y servidores es exactamente igual a la que ellos tienen. Por ello asumen que todo lo que a ellos les funciona, nos tiene que funcionar a nosotros. Así nos envían archivos de Microsoft Office con macros, invitaciones de Microsoft Office Live Meeting, etc.
El gran problema
El problema de fondo es simple: la falta de estándares. Si ya en una empresa no se define un estándar de laburo, un estándar para almacenar información, y quizás otro para compartirla (que no tiene que ser el mismo, por ejemplo: ciertos datos se crean y se guardan en una base de datos SQL, pero se exportan a CSV para no darle acceso a la base al cliente y/o proveedor); imaginemos entre 2 o más empresas. Además, los cambios que una empresa decida en cualquier momento no tienen por qué ser seguidos por otras… aunque lamentablemente pasa, por ejemplo, si una empresa migra a Microsoft Office 2007, comienzan a guardar [por defecto] los documentos en OOXML (.docx, .xlsx y .pptx) y los envían así como los guardaron, obviamente, les chupa un huevo lo que usan clientes, proveedores y partners, el mensaje es siempre el mismo: que se arreglen.
La definición de estándares para trabajar entre empresas, a nivel contrato, es hilar tan fino que no sólo no se hace, probablemente nunca se haga… digamos que no es práctico. Sobretodo cuando se firma un contrato a 10 años, y en esos 10 años se cambia todo (bah, hasta ahi nomás, hay muchas empresas que siguen usando sistemas operativos y suites de oficina de hace 10 años).
Pero la definición de estándares para uso interno de una empresa no sólo es posible, es necesaria. Con estándar no me refiero a “usemos Office” o “usemos OpenOffice”. Me refiero a determinar cosas como: “los documentos deben ser ODF 1.1″, “las páginas web deben ser HTML 4.0 estricto”, etc. Y para los que dicen que soy anti-Microsoft, si bien Microsoft no documenta la mayoría de sus formatos, el decir “Los documentos de texto deben ser creados con Word 2003 usando la planilla corporate.dot y no deben contener macros” puede servir como estándar. Es decir, si todos adherían a esto último, un grupo de programadores dentro de la empresa crean una herramienta para convertir en forma masiva (batch como diríamos) estos documentos a PDF. Lo prueban con un documento hecho en base al estándar corporativo y listo.
Definir estándares tiene tres problemas:
- Hay que definirlos bien, de forma que sea consistente, interoperable, funcional pero por sobre todas las cosas que sean realistas y tengan sentido.
- Hay que distribuir las herramientas [software] para que los documentos se puedan crear y probar/validar. Eventualmente, herramientas de conversión de un estándar a otro, ya sea convertir de nuestro formato viejo al nuevo, o también convertir del formato que usa nuestro cliente al nuestro y viceversa.
- Lo más difícil de todo, la gente tiene que usarlos. Debe trabajar en base a ellos, no saltéarselos.
Este último punto, si lo aplicamos al ejemplo anterior, la herramienta de conversión a PDF fallaría, porque si bien fue testeada con un documento adherente a un estándar corporativo, los crotos de los empleados se traen de su casa un pendrive con la versión portable de Word a la que están acostumbrados, o usan macros, y seguro que nadie usaba la corporate.dot, en resumen, en la vida real nunca se cumplen las condiciones sobre las que se probó el sistema.
Volviendo a mi experiencia personal, dos años después de que todos los empleados de IBM fueron obligados a instalarse el Lotus Symphony, sigo recibiendo tantos .xls y .ppt como antes. A la mayoría no le importa nada.
Y hasta ahora sólo escribí de formatos de documentos, pero lo mismo es válido para páginas web. Si bien dentro de IBM se logró identificar las páginas dentro de la intranet que requerían Internet Explorer y casi todas fueron reformadas (y estoy hablando de una intranet gigante, con miles de sub-sitios), a nuestro cliente nadie lo saca de la “e azul”. Hay muchas páginas de su intranet que para navegarlas tengo que abrir un remote desktop en un Terminal Server y usar su Internet Explorer.
Otra cosa que sería un dolor de huevos serían programas que sólo tengan versión para Windows. Como dije antes, por suerte ya no es mi caso… aunque con lo del Microsoft Office Live Meeting estamos demasiado cerca de eso [pero no, no es parte de mi trabajo diario sino algo que tengo que usar muy de vez en cuando].
En resumen, porque esto se me está yendo a la mierda en extensión, vamos a ver pros y contras de usar Linux para el desktop de una empresa, desde mi experiencia por supuesto, con todo esto.
Pros
- Más seguridad: no me preocupo por virus y malware, que antes, con mi cuenta de administrador, era un fantasma que me acechaba.
- Menor tiempo de booteo: antes de formatear la computadora (con una instalación de Windows XP que sobrevivió 3 años) tardaba entre 7 y 8 minutos (y eso que los servicios de VMWare los tenía en “manual”) en arrancar y estar plenamente operativa para laburar. Con Linux me está tardando la mitad.
- Mejor uptime: empiezo el día con la máquina apagada, es una costumbre que tengo desde hace bastante, nunca le tuve confianza a la suspensión ni a la hibernación. Hago mi trabajo durante el tiempo que haga falta, mínimo 8 horas, y la apago. Muy pocas veces tuve que reiniciar en el medio… creo que sólo cuando actualicé la versión del kernel. Con Windows cada tanto tenía algún cuelgue o comportamiento inesperado que hacía que tenga que reiniciar (no tanto como a otros, pero cada tanto me pasaba)
Contras
- Falta de drivers específicos: esto es lo que más me molesta. En la página de Lenovo figuran muy pocos drivers Linux oficiales para el hardware que tengo. Estoy usando drivers genéricos que vienen con el Kernel. Ojo: me anda todo, el video se ve bien, tengo sonido, me funciona el wifi, me funciona mi mouse bluetooth (marca Microsoft, que ironía), etc. pero cuando tenía Windows XP podía disfrutar de opciones de hardware más avanzadas como el Bluetooth con Enhanced Data Rate (o sea, velocidad extra gracias al driver), ThinkVantage Active Protection que detiene la actividad en el disco rígido cuando el acelerómetro detecta vibración, y por lo tanto lo protege de daños, UltraNav para hilar fino en las configuraciones del trackpad y trackpoint (estoy usando GPointing Device Settings en Linux pero siento que no es lo mismo). Obviamente, hay hardware con mejor soporte Linux del fabricante, pero también hay peor… esto me decepciona de Lenovo.
- Falta de estandarización: esto es un problema enorme, cada uno en mi equipo hace lo que quiere. Aún con 4 distros predefinidas buscan la manera de instalarse otra (Gentoo, Slackware, lo que venga) y meterle los paquetes a mano. Si querés distribuirle al equipo un programa que no esté en los repositorios, tenés que empaquetarlo en .deb y .rpm (con lo que en teoría se llega al 100% de los usuarios), o enviar los binarios en un .tar.gz (y que se arreglen con instrucciones de instalación/configuración manuales) o directamente enviar el código fuente y que compilen a mano. Ni hablar del laburo para un help desk, donde cada usuario usa GNOME, KDE, XFCE, etc. etc. Lo único que tenemos en común es el kernel, y BASH. En los foros, directamente nos respondemos con la linea de comandos. Esto está pasando en mucha menor medida con Windows también, ya que este año salió una versión del cliente interno basada en Windows 7 (ya que IBM se salteó Vista). Ahora al distribuir un software para Windows dentro de la empresa hay que considerar (y testear) ambos sistemas.
- Soporte: como soy administrador UNIX no me da la cara para llamar al help desk si tengo un problema con mi Linux
pero no sé qué es lo que hará la gente que no está tan acostumbrada a Linux; la vez que hablando de un problema de Lotus le mencioné al agente de help desk que estaba usando Linux, y me di cuenta de que todavía falta preparación y capacitación para atender empleados con Linux como sistema operativo principal.
Qué cambiaría
Lo que cambiaría, más que nada, sería unificar en una sola distro. Creo que cualquier empresa que quiera ponerle Linux para el desktop de sus empleados tendría que enfocarse en una única distro interna. Tomar, por ejemplo, Ubuntu, probar todos los programas de la empresa, “tunearlos” hasta que funcionen de manera óptima (sin interacciones raras entre sí ni con el sistema operativo), y entonces empaquetar programas y sus archivos de configuración usando la forma estándar de paquetes de la distro (siguiendo el ejemplo de Ubuntu, .deb), crear un repositorio dentro de la LAN o Intranet de la empresa, y distribuirle a los empleados el medio de instalación, ya sea LiveCD, DVD de instalación, etc.
Usar las herramientas estándar de Linux como los repositorios, en lugar de reinventar la rueda con un sistema propio de distribución de software, permite que toda la documentación ya existente en Internet relacionada con el troubleshoot de Linux se aplique a la instalación de Linux de la empresa, o que un experto en Linux de afuera pueda solucionar un problema en una de las notebooks del laburo. Por suerte, en IBM sí usamos repositorios.
El hecho de que las condiciones de licencia de Linux son mucho más flexibles que Windows permite que los empleados se puedan bajar desde la intranet de la empresa la imagen ISO del sistema operativo y grabarlo cuantas veces quieran, o implementar un booteo en red con PXE para que si alguien conecta a la red de la empresa una computadora con el disco en blanco, le de la opción de instalar el Linux customizado por la empresa (totalmente APB). En Windows hay que hacer un “provisioning” del software con un inventario centralizado y tratar al sistema operativo como si fuera un bien finito y en realidad, la cantidad de licencias adquiridas por la empresa son finitas, ya sabemos que los bytes son infinitos.
Yo me volví una especie de “botonazo corporativo”. No es que no me guste la anarquía
pero si se quiere dar soporte hay que tener una cierta estandarización y no se puede dejar que dentro de la empresa cualquiera se instale lo que quiera
Porque si se le deja a los empleados hacer lo que quieran, van a clonar la instalación de las computadoras de sus casas en el trabajo… asi usan lo que están acostumbrados a usar. ¿Es lo mejor para el negocio de una empresa? ¿Es lo que usan sus compañeros de trabajo? ¿Está correctamente licenciado? son tres preguntas que le podrías hacer a cualquiera que veas instalando un programa en el laburo.
Hay mucha gente que la descose… ellos están más allá del bien y del mal, saben lo que hacen y nunca en su vida van a llamar a un help desk. Pero a la mayoría (que no pertenece a esa categoría), hay que darle un soporte. El soporte al que me refiero no sólo es la asistencia telefónica, es por ejemplo llevar la máquina con un mal funcionamiento al lugar donde asisten con el hardware y que no le hagan un re-imaging del sistema operativo porque “no lo entienden”: tienen que poder troubleshootear la instalación estándar de la empresa… y la gente para eso debería instalarse la imagen estándar.
Respecto a la transición en si misma, no se podía pretender obligar a usar de un día para el otro el Symphony a quien la descose en Microsoft Office (no era mi caso, jaja) sin siquiera darle un curso. Y dicho curso debería ser dado por gente que domine ambas suites de oficina, para que los asistentes pregunten cosas como ¿Cómo hago para clonar el formato de una celda a todo un rango? y los instructores sepan de qué está hablando y le muestren cómo se hace en el nuevo programa. Lo mismo es válido para la transición Windows a Linux, ya que en el caso de mi grupo de trabajo somos “early adopters”, pero eventualmente le van a dar Linux precargado a gente que no está familiarizada con el sistema.
No se puede desplegar Linux en una empresa donde tradicionalmente se usó Windows sin una capacitación de por medio.
¿Y vos como estás? ¿Qué sistema operativo usás en el desktop de tu empresa? ¿Te gustaría usar Linux en tu lugar de trabajo? ¿Lo ves viable?
Dejando de bloggear
Publicado por ICeman - 11/04/10 a las 07:04:27 pmEs más que obvio que hace rato que no escribo en el blog.
En primer lugar, no tengo tiempo para escribir… eso se cae de maduro.
Pero hay otra razón que está evitando que escriba acá. Y es que ya no puedo asegurar que algo que escriba pueda tener un valor. No hablaba de esto porque, cuando leía blogs, creía en el poder de los blogs. Y sigo creyendo, porque creo que la información (en la era de la información) debe ser descentralizada, debe estar en poder de la gente y no concentrada en un par de medios oligopólicos.
Pero a la vez me cuestiono ¿Qué es la información? ¿Qué valor de verdad puede tener lo que yo escriba en un blog? Vivimos en un mundo de mentiras: la televisión miente, la radio miente, el gobierno miente, las cadenas de mail con adjuntos de powerpoint que replica tu tía también mienten. Los blogs ¿Dicen la verdad?
En los últimos tiempos, al menos 6 meses, traté de vivir la vida de una forma diferente, sin ser tan cerrado, sin prejuzgar tanto. En lugar de filtrar todo con el intelecto, simplemente le dí rienda suelta a la experiencia. No me ortivé de entrada con todo… Incluso me quedé en una fiesta donde sonaba reggaeton en vez de irme a la mierda como hago siempre. Estoy relacionándome con gente con la que nunca me hubiera relacionado en un pasado, aceptando cosas que si bien no me generan interés, quiero ver a dónde me llevan. Y si bien hay una inercia enorme en todo esto, siempre se descubren cosas nuevas y la vida misma me sorprende.
Cada vez estoy más convencido de que no hay una verdad que se pueda promover como tal. Sólo hay experiencias personales. Y sólo podemos hablar desde la experiencia. Una experiencia que a veces es tan personal, que se pierde en la difusión. La gente que tiene acceso a esa información no sabe qué hacer con ella.
Yo no creo en el diario, no creo en la televisión que tanto odio. No le creo a los noticieros, no creo en este gobierno ni en los anteriores. No creo en la Biblia ni creo en lo que me diga la vieja chusma que vive al lado. Últimamente sólo creo en lo que yo veo y me pasa. Si veo un OVNI aterrizar en Santa Fé y Callao sé que es real porque yo lo ví. Si lo del OVNI lo dicen en Canal 9 podría ser una mentira como el Grog XD.
Dejé de leer blogs, por falta de tiempo, pero también por falta de identificación. Por ejemplo, las reviews de tecnología no me sirven: soy un caso muy particular. Tengo un Nokia 3120 Classic, y tiene una característica que me parece una bosta: no reproduce OGG (ni FLAC). A la mayoría de la gente le chupará un huevo, pero para mí es importante: todos mis CDs los ripeé a OGG, y ahora el único dispositivo que tengo para escuchar música en las calles, no los reproduce, ni siquiera a través de las actualizaciones de software disponibles. Al resto de la gente que tiene toda su música en formato MP3, no le afecta en nada. Mi experiencia es válida para mí, no para el resto. Y la experiencia del resto no es válida para mí.
Ojo, esto no quiere decir que la gente no se tenga que expresar. Al contrario, en este mundo de Tinellis, Hadads y Suares, lo mejor que puede hacer la gente común es hacer escuchar su propia voz a través de un blog, o en su defecto un Twitter, un Facebook o lo que sea.
Simplemente que no sé de qué podría escribir y que a la vez sea útil. Puedo hacer un rant acerca de algo que sólo me afecta a mí, y que no le importa a nadie. Puedo dar mil explicaciones acerca de qué sistema operativo es mejor, pero eso no significa que para vos sea mejor. La gente de la mejor revista de informática puede hacer un montón de benchmarks sobre sistemas operativos para tratar de llegar a una conclusión, pero sólo vos sabés qué hacés con tu computadora y qué cosas te andan bien y qué cosas no… ¡Si hasta hay gente que le gusta el Windows Vista!
Ya no sé me ocurre qué puedo difundir en este abandonado blog que tenga una utilidad para quien lo lee, cuando yo mismo ya no leo blogs (cada tanto entro a alt-tab, es el único que leo y muy de vez en cuando) y jubilé mi lector de RSS.
Lo único que puedo decir entonces es, no me crean. Lo que digo yo, tómenlo con pinzas, como deberían tomar con pinzas lo que dicen en la tele, lo que dicen en el diario, y todo “lo que dicen” en general.
Ahora, si después de todo, alguien acepta un consejo u opinión puramente subjetiva, el último disco de Four Tet, There is love in you, es excelente. Un pseudo-house muy cálido.
No me gustan los pendrives
Publicado por ICeman - 07/11/09 a las 04:11:52 pmPor una razón muy simple… no tienen una protección por hardware como la que tenían los viejos diskettes.
Los pendrives serán muy prácticos, pero en los últimos tiempos se convirtieron, entre los usuarios de Windows, en un vector de infecciones casi tan importante como el mismo MSN Messenger.
Por eso en “mi” notebook uso una tarjeta de memoria SD.

Tarjeta de memoria Sandisk SDHC de 4 GB
Como en el laburo todos [bueno casi todos cof cof Ariel cof] tenemos las mismas máquinas, y todas tienen lector de tarjetas, si le tengo que pasar algo a alguien que no quiero que pase por los routers de la empresa le paso la tarjeta de memoria, lockeada.
Entonces aunque su máquina sea un festival de virus peor que la concha de Paris Hilton, ningún autorun se va a contagiar a la tarjeta, y por ende, a mi máquina laboral, la cual por ahora sigue teniendo Windows XP… aún cuando ese Windows lo tengo configurado para que haga caso omiso de los archivos autorun.inf
¿Alguien conoce una marca de pendrives USB que tengan esta funcionalidad? y no me vengan con que se puede configurar una clave de registro en Windows para que no escriba en los pendrives, estoy hablando de que otros no puedan escribir en el pendrive, no sólo yo…
Por ahora me quedo con las tarjetas de memoria.
Prioridades
Publicado por ICeman - 11/04/09 a las 12:04:30 pmSi tuvieras que elegir sólo 1 de estas características:
- Estabilidad: que los programas que usás siempre funcionen bien sin cuelgues ni problemas. No cuento las tareas excepcionales y tiradas de los pelos que es más probable que fallen (y su troubleshoot no nos importa), sino “tunear” para que los programas habituales anden sin fallas.
- Seguridad: poder almacenar datos sin estar expuesto a desastres, virus, troyanos, intrusiones, etc.
- Estar en la cresta de la ola: instalar y probar todo lo que sale (¿Incluyendo juegos?) tener la última configuración de hardware posible, instalar 500 programas en la PC de los cuales ninguno se usa en forma regular, y hacer “experimentos” de todo tipo.
- Facilidad: ese oscuro concepto para los que creen que la computación es “difícil” y misteriosa como la alquimia.
- Precio: que sea barato y punto.
¿Cuál es tu prioridad número 1 con la PC de tu casa?
- Poder probar e instalar todo lo nuevo que sale, apenas sale (13%, 3 Votes)
- Que la PC, sus accesorios y mantenimiento sean baratos (4%, 1 Votes)
- Que sea todo fácil y no tener que aprender nada nuevo ni complicado (4%, 1 Votes)
- Que almacene en forma segura mi información y nunca sufrir robo o pérdida de datos (30%, 7 Votes)
- Que funcione bien siempre que uso los pocos programas que uso (49%, 11 Votes)
Total Voters: 23
Cuando empecé con la computación era lo tercero, como quería aprender un montón de cosas me instalaba y probaba toda la mierda que encontraba por ahí… y aprendí mucho troubleshoot arreglando las chotadas que hacían esos programas en Windows ’98, sobre todo los P2P que venían llenos de Spyware en esa época (como el KaZaA).
Cuando empecé a preocuparme por la seguridad de los datos que estaba guardando, me pasé a GNU/Linux y empecé a firmar todos los mails salientes.
Ahora que ya ni tengo tiempo de usar la PC de mi casa me decanto por la primera, que lo poco que hago, funcione cuando lo necesito. Lo que me hace sentir viejo, porque es lo que elegiría mi vieja si le muestro esta encuesta: ella hace 3 cosas con la computadora, y lo único que le interesa es que cuando necesite hacerlas, ande todo.
¿Vos que elegirías si tuvieras que priorizar? Ya sé que es muy difícil elegir sólo una, y que están interrelacionadas… pero se puede intentar.
PD: no puse libertad…
es que no creo que sea lo único que te interese por sobre el resto al no ser una cualidad “práctica”… a menos que seas Richard Stallman
OnLive, jugando en la granja
Publicado por ICeman - 28/03/09 a las 03:03:11 pmMe interesa mucho esto que presenta la empresa OnLive, de que ellos instalan videojuegos en una granja de servidores y envían la salida de audio y video por streaming (algo así como ponerte a jugar por RDP), es lo que yo hacía cuando usaba esa verga de Citrix en Telefónica (ahí andaba para el orto) o lo que hago ahora en la administración de los servers.
¿Ustedes que piensan? ¿Quieren videojuegos en la nube? Lo del Quake Live es un buen ejemplo, aunque muy distinto de OnLive.
Cómo lograr todo lo que querés en la vida
Publicado por ICeman - 12/02/09 a las 03:02:15 pm- No creas en la magia.
- Rompete el orto.
Imaginate un país donde todos quieren la solución fácil: los pibes saldrían a robar en vez de trabajar para tener zapatillas con resortes de $500 que no necesitan; los grandes cortarían las calles para que el gobierno les dé plata en lugar de esforzarse trabajando, los políticos prometerían el pan y la torta mágicamente invocando a un muerto sin manos, y como el pueblo creería en soluciones mágicas los votarían para que sigan robando, la gente anotaría sus sueños para jugar al garchabingo y seguir alimentando mafias, harían colas para ver a santos hechos de yeso que les den trabajo (en lugar de capacitarse para tener un trabajo de verdad), los pastores brasileños se llenarían de plata vendiendo aceite milagroso (que es Marolio en botellitas chicas), los gordos tomarían las pastillas de la Rímolo para envenenarse, y todos estaríamos esperando que nos llame Su Gimenez y nos saque del pozo donde nos tiramos.
Todos creyendo en soluciones mágicas, en el camino fácil y rápido, mientras nos sacan la plata y nos sumen en la miseria.
Por suerte este país fue re-fundado por nuestros abuelos que vinieron a trabajar y no a esperar milagros, así que eso no podría pasar jamás en Argentina… ¿No?
PD: logré el primer punto, y estoy a medio camino en el segundo.
Chau para siempre, ma.gnolia
Publicado por ICeman - 11/02/09 a las 01:02:33 am
Desde hace más de 2 años venía usando ma.gnolia para guardar gran parte de mis “marcadores”, “favoritos” o como quieras llamar a las direcciones para echarle un ojo más tarde.
Empecé a usar el servicio poco después de que se inauguró, cuando todavía era una beta cerrada, y pude usar mi nombre de usuario preferido, ICeman, por los pocos usuarios que tenía al ser tan nuevo, cosa que en del.icio.us no podría hacer; además de excelentes funcionalidades como logueo mediante OpenID, integración en Facebook, bookmarklet para Firefox, APIs, etc. etc.
Al principio no le daba mucho uso, pero últimamente, con la dualidad PC en casa / notebook en el laburo un servicio de marcadores online se hizo imprescindible, y lo usaba para todo.
El 30 de Enero el servicio falleció con la corrupción total de la base de datos y pérdida de información de usuarios y sus marcadores. Estaba esperando que reviva pero nunca pasó.
Todo esto me lleva a pensar una y otra vez lo mismo, nuestros datos ¿Están mas seguros en un disco rígido o pendrive, o en un servicio web? ¿Es mejor descargar los mails por POP3 a nuestro disco o tenerlos en la bandeja de entrada de un webmail mugriento? ¿Es mejor instalar una suite de oficina para escribir cosas, o usar Google Docs, wikis y blogs?
No tengo siquiera un pendrive y mi concepto de portabilidad dista mucho de tener un pendrive colgado del pescuezo. Flickr no sólo sirve para guardar fotos, sino para mostrarlas, tanto en Flickr mismo como en cualquier otro sitio que se banque la API, desde Facebook hasta nuestros blogs. Llevar un pendrive o un carry nunca va a tener esa comodidad.
Prefiero servicios híbridos que sincronicen una copia local en un programa instalado con otra remota en un servicio web, como BlogBridge que uso para leer mis RSS (aunque ya ni tengo tiempo de leerlos).
En un futuro quizás usemos servicios web autohosteados, dejando la PC de la casa prendida con un par de servicios corriendo para hacer nuestro propio Flickr con nuestras fotos, nuestro propio del.icio.us con nuestros marcadores, nuestro propio YouTube con nuestros videos. Y entonces nadie lloraría porque se partió al medio el servidor de ma.gnolia o fotolog y no había backups… nosotros sabemos cuándo hacemos backups de nuestro disco [seguramente menos seguido de lo que deberíamos] pero va a ser nuestra culpa.
Más información del desastre de ma.gnolia en Error 500 y en Mashable. Lo lamento para los que usaban el servicio, en especial Hernaaan.
En Estados Unidos parte 2
Publicado por ICeman - 23/12/08 a las 04:12:14 amPrimero que nada, aclaro que estoy en Argentina desde el domingo pasado. Pero quedaron pendientes bocha de cosas desde entonces.
Las fotos las subí al Facebook, ninguna valió la pena ponerla en mi Flickr y tampoco en una galería de este blog.
Estas son las galerías, pueden verlas aunque no tengan una cuenta en Facebook:
Lo único de tecnología que me compré fue un reproductor Sansa Clip de 4 GB, como éste

imagen promocional de Sansa Clip negro de 4 GB
Porque lo ví en Best Buy a u$s 50 y como no tenía un reproductor de MP3 (el último que me compré me duró lo que un pedo en la mano) me pareció una buena idea. Como dije antes, cada vez soy menos amigo de la tecnología.
Compré bastante ropa (me fui con una valija y volví con 2) está relativamente barata, aún si comparamos los precios al tipo de cambio argentino, y si lo pensamos en términos de su economía está regalada.
Su economía está afectada por la crisis financiera. Se acabó el crédito, las propiedades en Miami están entre un 30% y un 50% más baratas que el año pasado, porque nadie saca una hipoteca. Aún en rubros más chicos como la electrónica o la indumentaria, se ve que hay menos movimiento, y supongo que por eso las ofertas que hay.
Compré remeras de GAP a u$s 5, buzos de GAP a u$s 15, zapatillas DC a u$s 50 (mis últimas zapatillas tipo skater me costaron $ 350, más del doble).
Entonces no veíamos a el típico estadounidense blanco comprando nada, sino que los shoppings están llenos de orientales y latinos gastando plata.
Daba un poco de lástima: los latinos no íbamos a salvar su economía, somos como buitres que vamos a alimentarnos de un cadáver.
En todos lados hay latinos trabajando o comprando, y con todos en Miami se puede hablar en español, mientras en California sólo con la mayoría se puede hablar español.
La mayoría de los pobres son negros. Los negros al igual que los inmigrantes hacen todos los trabajos de mierda, como atender negocios, trabajar en los supermercados, etc. O sea todo el trabajo… casi no ví al típico WASP trabajando. Después de ver eso resulta ridícula una postura racista como la del Ku Klux Klan, ya que su economìa depende de lo que odian.
Les dejo un par de videos pedorros y nerds
El primero es largo y es el puente paralelo al Golden Gate. Con esa infraestructura de autopistas no es raro que no haya transporte público.
El segundo es de un momento que estábamos muy al pedo nérdicamente.
See ya!
En Estados Unidos parte 1
Publicado por ICeman - 08/12/08 a las 04:12:02 amMis primeros días en Estados Unidos, si bien me envían del trabajo a realizar una misión ultra secreta
tengo una segunda agenda que es investigar un poco este país tan bizarro y lleno de contrastes que es Estados Unidos de América.
Una de las primeras cosas que noté, es que los yanquis no te regalan nada. Si pudieran, cobrarían hasta el aire. Recién ahora escribo esto porque durante los primeros dos días no sabía quién iba a pagar los U$S 10 diarios que cuesta la conexión a Internet. Sí, cuesta eso, y no sólo en el hotel. En todos los aeropuertos está el servicio wi-fi de T-Mobile que cuesta U$S 10, y en el hotel hasta conectarse por cable Ethernet (lo que estoy haciendo ahora) cuesta lo mismo.
En San Francisco todas las calles que ví tienen parquímetro y fraccionan el minuto.
Una cosa que me pareció rara es que las máquinas expendedoras funcionan con tarjeta de crédito, lo cual hace que no haya límite en el precio de lo que puedan vender, y eso nos lleva al expendedor automático de iPhones y PSPs:
Es increíble que los yanquis, que básicamente nadan en plata, tengan tan mal gusto. La gran mayoría se viste mal, aparte de lo pedorra de su comida y su pésimo gusto en cine. Cero sofisticación.
La infraestructura de las calles es increíble. Ezequiel me lo hizo notar, todas las calles son doble mano, y la mayoría tienen varios carriles, lo que hace que el estado entero de California esté entrecruzado por una autopista gigantesca que pasa por todos lados. El único lugar que me hizo acordar a Buenos Aires fue el downtown de San Francisco, que tiene un trazado “de ciudad”, mientras que Santa Clara donde estoy ahora, y muchos otros lugares no tienen siquiera cuadras, sino que los edificios son como puntos desparramados en el mapa que luego se unieron con la estructura de freeways-highways-expressways-parkways de esta autopista gigantesca.
Todos tienen auto, pero no puede ser de otra manera: caminar es imposible, todo está lejos. En el downtown están los tranvías y los trolleys, pero casi no hay bus así que no queda otra que andar en auto, o en bici en ciertas partes. Es tal ese odio a caminar que en Santa Clara no hay veredas.
Todos los autos tienen caja automática.
Anochece re-temprano, a las 5 de la tarde está oscureciendo y para las 6 ya es de noche… como si fuera Alaska en vez de California; no me extrañaría que en cualquier momento aparezca una aurora boreal.
Mañana si puedo sigo, me queda poca batería y le presté mi adaptador de patas rectas-a-oblicuas a Ezequiel que no se quiere comprar uno
así que no la puedo recargar ahora.
Les manda un saludo Obama.
Me voy a Estados Unidos
Publicado por ICeman - 02/11/08 a las 03:11:11 pm…Por unos días. Voy a Palo Alto, California, a hacer un curso de un soft de backup llamado Time Navigator.
Va a ser la primera vez que viaje en avión, y la primera vez que salgo del país.
Voy a aprovechar para comprar algunas cosas que acá son inconseguibles y quizás ver el show de alguna banda ignota de esas que nunca van a venir acá.
No sé si traerme algo tecnológico. Cada día estoy menos nerd/geek y no quiero tener mucho quilombo con la aduana… aunque una EEEPC 901 no es mala idea, allá la podría conseguir por u$s 460 (y serían u$s 80 de impuestos) mientras que acá venden la 701 a u$s 420, la 901 tiene disco de 20 GB y la 701 disco de 4 GB.
Por lo que sé, el viaje va a ser a principios de Diciembre. Tengo que hacer un montón de trámites y ver qué llevo.
Voy a poder comprobar si mis prejuicios son ciertos o sólo prejuicios, si es cierta mi teoría de que el 90% de los yanquis son rednecks, trailer trash, hillbillys, joe sixpacks, y es el otro 10% el que levanta al país y lo lleva adelante.
Después cuando tenga más certezas las escribo.
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